“YO TARDARÉ UN POCO MÁS” LLEVA AL TEM UN ESTUDIO ESCÉNICO SOBRE LAS MOTIVACIONES DE UN CRIMEN

“YO TARDARÉ UN POCO MÁS” LLEVA AL TEM UN ESTUDIO ESCÉNICO SOBRE LAS MOTIVACIONES DE UN CRIMEN

La obra, escrita e interpretada por María Guerra y dirigida por Toni Agustí, se estrena dentro de la X edición de Cabanyal Íntim

María Guerra tiene 22 años y dos pasiones: las artes escénicas y la criminología. Mientras avanzaba en su formación dentro de ambos campos (actualmente cursa cuarto de Arte Dramático y tercero de Criminología), se propuso investigar a fondo la complejidad de la mente humana y sus trastornos, estudiar el proceso indescifrable que lleva a un ser humano a cometer un asesinato, y trasladar toda esa labor a un texto que pudiera ser representado sobre un escenario. Así surgió Yo tardaré un poco más, un trabajo para el que la joven creadora se entrevistó con criminólogos, expertos en salud mental y policías, realizó un exhaustivo proceso de documentación en hemerotecas y se rodeó de reconocidos profesionales de la dramaturgia valenciana (Paula Llorens, Xavo Giménez y Toni Agustí, este último también director de la pieza) para diseñar junto a ellos la traslación escénica de su idea. El proyecto de se ha desarrollado durante los últimos meses en el Teatre El Musical, dentro del programa de residencias artísticas del Ayuntamiento, y el próximo domingo 9 de mayo, a las 18:30 horas, vivirá su estreno absoluto en la sala municipal como parte de la programación del festival Cabanyal Íntim.

Sobre las tablas, María Guerra interpreta a alguien de su edad, con las mismas inquietudes vitales y profesionales y el mismo nombre, pero con un matiz importante: la protagonista de la obra ha pasado al otro lado del espejo, ha confundido realidad y ficción y el resultado es aterrador, como un juego divertido y macabro al mismo tiempo. “El parricidio es percibido en la sociedad como un acto cruel y atroz, de difícil comprensión”, señalan los responsables de una obra donde también juega un papel fundamental el clásico de Lewis Carroll Alicia en el País de la Maravillas, que el personaje principal lee durante un interrogatorio, y que representa esa metáfora entre los dos mundos (real y ficticio) que se entrecruzan con terribles consecuencias. “Una de las posibles motivaciones del asesinato de los progenitores puede deberse a los problemas de alcoholismo o drogodependencia de estos”, explican sobre la causa que provocó el crimen alrededor del cual gira la obra. “En este supuesto es donde resulta más interesante la justificación emocional del acto subjetivo. ¿Se convertiría así el parricidio en un actor de amor? Y más aún: ¿Cómo se llega del deseo al acto?”.

VT