El Festival 10 Sentidos celebra 15 años con el hilo conductor de la naturaleza y la emergencia climática
- El certamen cumple tres lustros consolidado como el gran altavoz de las cuestiones que agitan nuestra comunidad.
- La programación 2026 sitúa la cultura como la arquitectura necesaria para construir un futuro sostenible y resiliente.
Hoy se ha presentado en rueda de prensa la programación del Festival 10 Sentidos, que celebra su 15º aniversario consolidado como un altavoz imprescindible para las urgencias que agitan nuestra comunidad. Bajo el lema «Naturaleza Viva Vol. 02», esta edición -que inundará diversos espacios de Valencia del 14 al 26 de mayo– trasciende la mera observación del entorno para situarse en el centro de la resiliencia activa.
Tras la representación de un extracto del espectáculo que inaugurará el festival esta tarde, las directoras del festival, Meritxell Barberá e Inma García, han presentado la programación de esta edición en un encuentro que ha contado, entre otros, con la presencia del director del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana, Nicolás Bugeda; el vicerrector de Cultura y Deportes de la Universitat de València, Albert Moncusí; el director de Espacio Inestable, Jacobo Pallarés; directores de la Sala Off, Pedro Giménez y Verónica Martínez, y Mónica de Quesada, consejera delegada de Pavapark.
Para Meritxell Barberá, directora artística del festival, ha comentado que “en el festival 10 Sentidos, la danza y la escena valenciana e internacional se entrelazan para demostrar que, frente a la aridez del contexto actual, la creatividad es el único suelo fértil capaz de regenerarnos. Queremos que València respire este festival como un ejercicio de supervivencia colectiva y de belleza necesaria”.
En un contexto de emergencia climática, el festival se transforma en un ecosistema artístico donde la danza, el teatro y las artes visuales no solo denuncian el colapso, sino que celebran la «fecundación de lo nuevo», reivindicando la creatividad como el recurso más renovable y potente del que disponemos para imaginar el mañana.
Bajo la dirección dramatúrgica de la creadora Paola de Diego y el paisaje sonoro del pianista Ignasi Terraza, la inauguración del festival, que se celebrará esta tarde a partir de las 19:30 horas en el Parque de Cabecera, explorará los límites del equilibrio humano. Desde la fisicidad radical de los performers de parkour y danza experimental Matt McCreary & Charles Auguste, cuyas acrobacias desafían las leyes de la física urbana, hasta la elegancia de La Corcoles, que en su pieza H navegará por la cuerda floja del funambulismo a cinco metros de altura, la apertura será una declaración de intenciones sobre la fragilidad y la fuerza de nuestros refugios climáticos.
Esta búsqueda de armonía se trasladará mañana viernes a la Albufera de Valencia, donde la artista noruega Helle Siljeholm propone una travesía inmersiva por el latido del humedal. En este escenario natural, un grupo coral de mujeres traducirá el canto de las aves al lenguaje humano, convirtiendo el paisaje en una «pintura viva».
Esta escucha profunda del territorio encontrará su eco el 16 de mayo en Las Naves con Crying Glacier, de Ludwig Berger, una instalación que registra la «gramática del deshielo» del glaciar Morteratsch para confrontarnos con el sonido de lo que se desvanece. La jornada culminará en el Palau de la Música con el concierto de la banda sonora de Interstellar, un viaje sinfónico hacia la resiliencia que nos obliga a elegir entre abandonar nuestro hogar o salvarlo.
El festival recorrerá también diversas geografías del conflicto y la esperanza, donde el cuerpo se convierte en el tribunal de los derechos de la tierra. Desde el Museu de Belles Arts, el artista senegalés Pisco encarnará el grito de la naturaleza en Droits de la Nature, mientras que en el Teatre Principal, la compañía laGeste | Stereo48 presentará Badke (remix), una mezcla de danza contemporánea y danza folclórica palestina que reivindica la celebración como forma de resistencia.
La escena nacional aportará miradas críticas sobre el mundo que estamos construyendo. Arantxa Cortés presentará en el Centre del Carme una Medea reinventada como refugiada climática enfrentada a la eco-ansiedad de la maternidad, mientras que Juan Ayala y Miguel Oyarzun invitarán al público a la Sala Matilde Salvador para habitar la grieta generacional en Colapso, una asamblea urgente sobre los límites del crecimiento.
Esta preocupación por el patrimonio y el espacio que habitamos se reflejará también en la propuesta de Gaston Core, quien en Como si todo esto fuera a desaparecer firmará un réquiem por la identidad urbana frente a la gentrificación.
Finalmente, el festival cerrará su ciclo vital con propuestas que abrazan la interdependencia y el rito. Desde la danza inclusiva de Cie BewegGrund en Forest, una meditación sobre el apoyo mutuo inspirada en las raíces de los árboles, hasta la explosión ancestral de Dewey Dell con Le Sacre du Printemps en el Teatre El Musical, donde la muerte se entiende como el abono necesario para la primavera. Tras 15 años de historia, el Festival 10 Sentidos reafirma que la responsabilidad ambiental es, ante todo, un acto de amor hacia el futuro; un ecosistema donde cada performance es una semilla y cada espectador, un agente de cambio.



