La Mutant acoge un diálogo coreográfico entre la histeria del siglo XIX y la cultura meme contemporánea
- La bailarina y coreógrafa Núria Guiu presenta una conferencia performativa sobre la identidad y la sobreexposición digital
- ‘POV’ está basada en una investigación antropológica que conecta estereotipos históricos como la bruja y la mujer fatal con el uso del selfi
La bailarina y coreógrafa catalana Núria Guiu visita los días 24 y 25 de octubre La Mutant con una obra que toma como punto de partida un archivo visual sobre la histeria, la cultura meme de las redes sociales, figuras mitológicas y referencias pop. En ‘POV’ , la creadora revela con humor, precisión y vulnerabilidad la tensión entre ser vista y ser comprendida.
La pieza se despliega a través de una conferencia performativa que gradualmente evoluciona y se expande hacia una expresión visual y ficcional. El enfoque inicial es directo, personal y empático hacia el público, lo que genera lentamente una sensación de extrañamiento y transforma la manera en que se recibe y se percibe la relación entre intérprete y audiencia. El resultado es un juego entre la mirada de Núria Guiu y la de los y las asistentes.
‘POV’ es una investigación coreográfica sobre cómo se construyen los cuerpos, cómo se alienan y se representan a través de la mirada científica, sociocultural, mitológica, política y digital.
Guiu ha desarrollado una coreografía sobre la formación de la identidad a través de imágenes, emociones, mitos, mercados y la presión estructural de ser visto en un mundo sobresaturado.
Propone el cuerpo como un archivo en movimiento, reescrito continuamente por las miradas que lo atraviesan.
La obra refleja la fragmentación de la vida contemporánea, con la multiplicidad de roles, tareas e identidades, mientras intenta reensamblar el sentido a través de la conglomeración más que de la coherencia.
A través de la parodia y el exceso, ‘POV’ utiliza el lenguaje de la sobreexpresión digital como una herramienta de crítica social y política que revela las contradicciones de la visibilidad, el control y el afecto en la era digital.
El espectáculo resultante indaga qué tienen que ver el lenguaje hiperbólico y la dramatización de las emociones propios de la cultura visual contemporánea con el concepto de histeria.
Una invención del siglo XIX espejada en los memes del siglo XXI
La propuesta se basa en un archivo visual del siglo XIX sobre personas histéricas puesto en diálogo con un archivo de memes digitales dramáticos e irónicos. Esta compilación de memes forma parte del trabajo final de grado de Núria Guiu en antropología, basado en cómo las emociones y los malestares contemporáneos se performan hoy a través de las redes sociales.
Núria Guiu es una bailarina y coreógrafa afincada en Barcelona. Su práctica artística explora la relación entre cuerpo, imagen y dinámicas de poder desde una perspectiva personal, sociocultural y especulativa. Sus obras investigan las complejidades de la cultura contemporánea a través de una lente antropológica, especialmente aquellas relacionadas con entornos digitales, memoria y afecto.
En el proyecto con el que visita este fin de semana el centro municipal de artes vivas, parte de la invención histórica de la histeria como una clave para comprender el presente. Su objetivo es plasmar la forma en que los cuerpos femeninos, los cuerpos migrantes y los cuerpos artísticos son mirados a través de estereotipos de exceso, inestabilidad, seducción o peligro, y cómo estos malestares se expresan hoy en día mediante algunos de los códigos de la cultura memética.
“En la cultura contemporánea, el selfi y la autoimagen a menudo se han interpretado como síntomas de una generación narcisista, atrapada en una exposición de sí misma sin fin -desarrolla Guiu-. ‘POV’ cuestiona esta presunción y replantea el selfi como una forma de autorretrato: un espacio de reinventarse, disolverse y habitar una identidad fluida dentro de un mundo fragmentado e hipervisual”.
Bruja, monstruo y ‘femme fatale’
En este montaje, el cuerpo exagerado, dramático e irónico de la era digital hace eco de la histeria expresiva del siglo XIX, del monstruo de la edad clásica, de la bruja del barroco, de la mujer fatal de la modernidad y de la artista feminista independiente del siglo XXI para revelar cómo todos ellos se convierten en lugares de proyección, resistencia y creación de sentido.
A través de la repetición, la cita y la acumulación, la intérprete es poseída por múltiples roles, imágenes e imaginarios, que van de la paciente a la bruja, la ídolo del pop, la bailarina clásica, la coreógrafa, la amante, la ‘influencer’ y la criatura mitológica.


