El TEM sube a escena la fusión que hace Inka Romaní de la tradición del fandango de Ayora con el baile urbano
- La bailarina y coreógrafa recupera una danza silenciada durante el franquismo para convertirla en un manifiesto coreográfico del presente
- ‘Fandango reloaded’ se baila a ritmo de house, hiphop y breaking la víspera del 9 de octubre
La coreógrafa y bailarina Inka Romaní se sube a las tablas del Teatre El Musical este próximo 8 de octubre, víspera del Día de la Comunitat Valenciana, con el espectáculo ‘Fandango Reloaded’, que toma el Fandango de Ayora, baile tradicional característico de nuestro folclore, como punto de partida.
Con esta propuesta, Romaní aborda la reescritura de un baile tradicional casi extinto tras su represión durante el franquismo. El Fandango de Ayora dejó de practicarse por no formar parte del repertorio de la Sección Femenina y ahora vive un momento vibrante entre las danzas valencianas tras ser recuperado gracias a la memorias de las mujeres que lo habían bailado antes de la guerra.
La creadora lo actualiza y dignifica mediante una investigación coreográfica que combina la tradición con el breaking, el house y el hiphop. Su espacio sonoro de música electrónica está desarrollado a partir de la melodía y la estructura rítmica de esta danza ejecutada en pareja o en parejas.
En ‘Fandango Reloaded’, Romaní y sus bailarines exploran el potencial de las danzas folclóricas para unir a la gente y se preguntan si la danza urbana puede asumir ese papel hoy en día.
En el escenario estará acompañada por Javier J. Hedrosa, Silvia Sahuquillo, Ángel Lara, Álvaro del Río y Manel Ferrándiz. Juntos crean un vocabulario dancístico que combina pasado y presente.
La propuesta es, en suma, una búsqueda arqueológica que convierte la danza en un acto ritual colectivo, proponiendo otra forma de comunidad desde el movimiento.
Presencia en la escena europea
Formada en el Conservatorio de Danza de Valencia y licenciada en Comunicación, Romaní ha ampliado su formación en centros como el Centro Coreográfico de Toulouse y el Sadler’s Wells Theatre de Londres, donde trabajó en proyectos de programación, curaduría y dirección de movimiento. En la capital inglesa es donde arrancó, precisamente, su relación con la danza urbana, cuando en 2015 trabajó para el festival Breakin Convention.
Su trabajo ha sido mostrado en contextos como Dansa València y el Festival 10 Sentidos, La Casa Encendida, Teatro Conde Duque y La Mutant, y ha recibido galardones como el premio Me, Myself & I del Certamen Coreográfico de Madrid.
Ha trabajado con figuras como Germana Civera (Francia), Marquez&Zangs (Reino Unido) y CoreDance Performance Company (Atlanta, Estados Unidos). Ha sido artista residente en KVS Bruselas, La Licorera – Bienal de Danza de Cali (Colombia) y El Graner de Barcelona.
Su formación prosiguió este año pasado en Viena, donde recibió una beca danceWEB en el marco del Festival ImPulsTanz. Tras la estancia en Austria arrancó una residencia artística en la Cité internationale des arts de París, y a continuación, en K3 – Zentrum für Choreographie | Tanzplan de Hamburgo.


