Estreno absoluto de ‘Epílogo’, un viaje desde los guetos de Varsovia al ICE de Trump
Estreno absoluto de ‘Epílogo’, un viaje desde los guetos de Varsovia al ICE de Trump que retrata 90 años de fascismo mundial
EL NUEVO ESPECTÁCULO DE ARDEN CULMINA UNA DÉCADA DE INVESTIGACIÓN ESCÉNICA ALREDEDOR DE LA MEMORIA HISTÓRICA
- Chema Cardeña firma y dirige este espectáculo, que culmina un proyecto escénico arrancado en 2016 con Shakespeare en Berlín y que continuaron en 2020 con La invasión de los bárbaros y en 2022 con El perfume del tiempo. Una serie que gira alrededor de la memoria y que advierte del carácter cíclico de la historia.
- Siete miembros de una saga familiar viven en diferentes momentos y escenarios las consecuencias del fascismo sobre las personas anónimas, ejerciendo a veces de verdugos, a veces de víctimas. Una historia que conecta la época más oscura del siglo XX con el presente para denunciar las políticas de odio y supremacismo.
- Del 14 al 31 de mayo y durante tres semanas permanecerá en cartel la nueva producción de Arden, interpretada por Iria Márquez y Juan Carlos Garés. Una pieza que se enmarca en el XV ‘Cicle Companyies Valencianes’ de Sala Russafa.
Sala Russafa estrena del 14 al 31 de mayo Epílogo, el nuevo espectáculo de Arden Producciones escrito y dirigido por Chema Cardeña. Una pieza que transforma en tetralogía el proyecto de investigación escénica que arrancó en 2016 con Shakespeare en Berlín, continuó en 2020 con La invasión de los bárbaros (actualmente en cartelera su versión cinematográfica) y parecía concluido con El perfume del tiempo (2022). Pero la ‘normalización’ de la presencia de la extrema derecha en los gobiernos de mayor o menor rango en multitud de países ha hecho sentir al dramaturgo y director de escena que aquella serie necesitaba un epílogo (de ahí el nombre del espectáculo), un cierre que conectara de manera directa con el presente.
Así ha nacido la cuarta entrega de esta serie dedicada a la memoria histórica, un conjunto de espectáculos independientes que surgieron como un recordatorio de lo que la sociedad parecía haber olvidado y que han ido ganando vigencia (y urgencia), conforme la evolución sociopolítica de la última década hace patentes de nuevo los efectos del fascismo en la vida de las personas anónimas.
“Entiendo el teatro como una comunión, una reflexión compartida con el público. Está claro que, según pida el espectáculo, puede haber un componente estético, lúdico o de evasión más potente. Pero siempre invito a los espectadores a pensar, aunque sea a través de la carcajada, como ocurría en La gran cena, la producción que presentamos estas navidades”, señala Cardeña sobre una comedia en la que reunía para una imposible cena de fin de año a trasuntos de Hitler, Mussolini y Franco.
Con un tono completamente distinto, desde el género del thriller, Shakespeare en Berlín transcurría en Alemania y retrataba el surgimiento, auge y caída del nacismo. La invasión de los bárbaros recreaba dos escenarios espacio- temporales paralelos: por una parte, los interrogatorios a una conservadora del Museo del Prado tras la inmediata victoria falangista y, por otra, la visita de la representante de una asociación memorialista a un alcalde provinciano a principios del siglo XXI. Por último, El perfume del tiempo tenía lugar en 2010 en Argentina, en el seno de una familia que descubría las consecuencias del robo de bebés perpetrado durante el golpe cívico-militar de Videla. “Aquellas historias removían, hemos tenido foros después de las funciones interesantísimos en la propia Sala Russafa y en las giras, compartiendo los comentarios con el público y con invitados especiales por su vinculación con la temática de los espectáculos”, recuerda Cardeña, destacando que para muchos era liberador hablar de lo que habían vivido sus predecesores o ellos mismos. “Pero, aun así, parecía que todo aquello pasó hace mucho tiempo. En Epílogo hemos querido mirar también al presente, ver qué está sucediendo hoy mismo”, explica el creador y director del espectáculo.
DE NACISMO AL SIONISMO, DEL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XX AL DEL SIGLO XXI
El texto del espectáculo que esta semana estrena Sala Russafa acabó de cerrarse el 21 de abril, fecha escogida por el autor para rendir homenaje a su madre, que cumplió 100 años ese día. Hasta ese momento se han ido incorporando alusiones a los últimos acontecimientos internacionales, desde la guerra de Irán a los asentamientos de colonos en Cisjordania o las redadas del ICE en Estados Unidos.
El hilo conductor de una trama que arranca en 1936 y llega hasta nuestros días es el fascismo, su expresión y efectos sobre la población civil en diferentes países y momentos históricos. Siguiendo a cuatro generaciones de un mismo árbol genealógico, Epílogo arranca cuando un adolescente recibe su primer beso el día que se subleva General Franco en España. Pasa por el gueto de Varsovia y Auschwitz con una joven judía no practicante; continua en Argentina con una pareja de exiliados, incluyendo la represión estudiantil y las desapariciones forzadas; salta a Israel con una familia desestructurada para atravesar la primera intifada, las ocupaciones judías; y refleja el segundo mandato de Trump de la mano de una madre soltera y su hijo, con alusiones a la violenta persecución de los migrantes.
Siete personajes, cuatro generaciones diferentes de una misma familia. Una diáspora que toca cinco países y cuyo signo es la huida hacia adelante, buscando un mundo mejor. 90 años de historias anónimas en los que quienes descienden de víctimas pueden transformarse en verdugos y viceversa. Todo ello interpretado por dos actores, Juan Carlos Garés e Iria Márquez.
Ambos han formado parte de los otros tres espectáculos de este proyecto escénico. “Es muy bonito porque en cada uno ha encarnado bandos y momentos distintos de la historia. Pero en este espectáculo atraviesan por varios fascismos, posicionamientos y épocas de una sola vez. Es espectacular ver cómo se transforman”, explica el dramaturgo sobre una estructura narrativa que incluye saltos en el tiempo, yendo atrás y adelante, recuperando en escenas posteriores a personajes aparecidos en los primeros actos. Todo un reto interpretativo para Garés y Márquez, que se apoyan en pequeños cambios de vestuario y caracterizaciones, junto a algunos elementos de atrezo para convertirse en los distintos integrantes de la familia que protagoniza este espectáculo.
UNA PUESTA EN ESCENA QUE SIMBOLIZA EL PASO DEL TIEMPO
Cardeña ha diseñado un espacio escénico donde reina la sutil referencia a un reloj de arena, plasmando de manera visual el paso de tiempo, uno de los elementos que marca esta historia y que puede hacer reflexionar a los espectadores.
Dos butacas con sus mesitas de apoyo y un par de percheros con diversas prendas completan los elementos escenográficos con los que van jugando los intérpretes, pasando del fondo a boca de escenario, apoyándose en las proyecciones audiovisuales creadas por Federico Caraduje para ambientar algunos pasajes.
Completan el montaje el diseño sonoro de Josemi Felguera; el de iluminación realizado por Pablo Fernández y el de vestuario que firma María Poquet (también ayudante de dirección en este espectáculo). Elementos discretos, pero que ayudan al público a situarse en los distintos tiempos y países en los que transcurre la acción.
El autor y director buscaba una puesta en escena “muy limpia y sencilla porque en este texto, el componente de narración oral aparece de manera espontánea. No quería opacarlo con un montaje más ostentoso, me interesaba que todo fuera muy natural”. Los personajes rompen la cuarta pared para establecer ciertas complicidades con el público. Y los actores a veces salen de la interpretación para reflexionar un segundo sobre lo que ha ocurrido o va a pasar en escena. “Es una obra muy viva, que da al público un papel activo. Tienen que ir construyendo en su mente las partes de la trama de cada personaje que no mostramos porque, en una hora y cuarto, recorremos casi un siglo”, argumenta Cardeña sobre una obra que habla del carácter cíclico de la historia.
Recogiendo testimonios documentales, inspirándose en personajes reales, la obra que estrena Arden completa una serie cuyos espectáculos han recibido numerosos reconocimientos, incluyendo candidaturas y nominaciones a los Premios Max junto a galardones en los Premis de les Arts Escèniques Valencianes IVC, entre otros.
Epílogo puede verse del 14 al 31 de mayo, durante tres semanas y dentro del XV ‘Cicle de Companyies Valencianes’ de Sala Russafa. Un espectáculo que denuncia los discursos del odio y que refleja las similitudes entre los supremacismos que a lo largo del tiempo han prendido de manera aparentemente inocente, para acabar desencadenando políticas racistas en diversas naciones. Una propuesta que invita al espectador a cuestionar el presente. Y le anima a echar un vistazo a su árbol genealógico, a charlar con nietos, abuelos y padres, a lanzar las preguntas que no suelen hacerse en muchas familias para descubrir y aprender de las vidas que nos rodean.
FUNCIONES: Del 14 al 31 de mayo.
Jueves, Viernes y Sábados, funciones a las 20:00h y Domingos a las 19:00h.
Precios: 18€ en taquilla.
16€ venta anticipada en la web del teatro, carnet de jubilado o estudiante y residentes en Ruzafa.
Descuentos especiales para profesionales y estudiantes de Artes Escénicas.
12€ para grupos (10 personas, mínimo).
Viernes, Día del espectador 12€ Promoción especial
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Sala Russafa
Dirección: Calle Dénia, 55
Valencia



