‘Balearic’: las luces y sombras del Mediterráneo según Ion de Sosay Chema García Ibarra

‘Balearic’: las luces y sombras del Mediterráneo según Ion de Sosay Chema García Ibarra

La producción alicantina, una comedia inquietante, llega hoy a la sección Xaloc de la 40ª Mostra de València

Tras su aclamado estreno mundial en el Festival de Locarno y su paso por Sitges, ‘Balearic’ ha llegado también hoy a la sección Xaloc de la 40ª Mostra de València de la mano de su director Ion de Sosa y su guionista Chema García Ibarra. Ambos llevan colaborando más de 10 años e influyendo el uno en el cine del otro.

Rodada en 16 milímetros, la cinta, ambientada durante la víspera de San Juan en una pequeña localidad mediterránea, retrata la convivencia entre la celebración, el deseo y la violencia latente a través de un grupo de personajes que encarnan las tensiones de una generación atrapada entre la euforia y el desencanto. Según su director, ‘Balearic’ es una película “sobre la luz y la sombra del Mediterráneo, sobre el deseo de vivir y el miedo a desaparecer. Quería capturar esa sensación de verano infinito que es, en realidad, una despedida”.

La película, que podrá verse hoy sábado 25 a las 18:00 en los Cines Babel, y el martes 28 de octubre a las 18:00h en los Cines ABC Park, es una producción con marcado sello valenciano, fruto de la colaboración entre las productoras Jaibo Films y Umbracle Cine, ambas con sede en Alicante. Cuenta con el apoyo del Institut Valencià de Cultura (IVC), À Punt Mèdia, el Ministerio de Cultura y Deporte (ICAA) y La Casa de la Luz, además de la colaboración de ECAM Distribución. El rodaje se desarrolló íntegramente en la provincia de Alicante, en localizaciones como Alcoleja, Penàguila y Benilloba, en plena Sierra de Aitana, cuyos paisajes rurales se integran en la narrativa como un elemento simbólico que refleja el estado emocional de los personajes.

Es una película indescriptible: juega a una atmósfera opresiva y, a la vez abierta y soleada, una especie de un caos condensado en dos piscinas que más que en vez de estar llenas de agua, están repletas de una espiral de ideas locas”, asegura el guionista García Ibarra, que compartió la experiencia de escribir junto al director y otras tres personas. Nunca lo hicieron todos juntos: con Burnin’ Percebes, se delinearon las líneas generales; luego con García Ibarra se centraron en los personajes y en cómo generar esa atmósfera asfixiante. Y, más tarde, con Julián Génisson y Lorena Iglesias, durante el rodaje, se trabajó más en los diálogos. 

‘El ángel exterminador’ de Buñuel, o ‘El nadador’, de Sydney Pollack son dos referencias fundamentales para Ion de Sosa, a la hora de concebir “esta comedia inquietante que apuesta por un cine no narrativo”. Respecto a las referencias de Buñuel, apunta García Ibarra que, al fin y al cabo, “es un grupo de ricos que se ven encerrados en algo que ni siquiera tiene verja, sino algo más bien metafísico, pero luego se convierte en algo real. Tiene algo de fin de ciclo humano”

El elenco está encabezado por la actriz alicantina Paula Gala, junto a Ada Tormo, María Llopis, Moisés Richart, Lorena Iglesias y Julián Génisson, entre otros intérpretes de la nueva generación del cine español independiente. Varios de los actores y técnicos del filme provienen de la escena audiovisual valenciana, reforzando el vínculo entre el proyecto y la identidad cultural del territorio.

En el apartado técnico, la dirección de fotografía corre a cargo de Marcel Borràs, el montaje es obra de Carla Subirana, mientras que el diseño sonoro ha sido desarrollado por el estudio valenciano La Cueva Sonido. La banda sonora original, firmada por el músico Pau Roca (La habitación roja) , combina sintetizadores y percusión mediterránea, evocando el pulso entre modernidad y tradición que atraviesa toda la película. 

VT