El ciclo Zona Grisa de La Mutant acoge sendas propuestas sobre la linealidad del tiempo y los procesos de normalización

El ciclo Zona Grisa de La Mutant acoge sendas propuestas sobre la linealidad del tiempo y los procesos de normalización

  • Sofía Asencio representará ‘El futuro como trabajo escénico’ e impartirá un taller donde se piensa el sostén como un gesto político
  • Lucía Jaén propone una reflexión sobre la incomodidad colectiva que generan los procesos de normalización

El ciclo de La Mutant dedicado a procesos en desarrollo, Zona Grisa, acoge esta próxima quincena dos trabajos embrionarios de Sofía Asencio y Lucía Jaén y un taller de formación. Con esta iniciativa, el centro de artes vivas brinda a las creadoras que están investigando la posibilidad de compartir con la audiencia los resultados de su trabajo y abrirse al encuentro, la reflexión y la crítica.

El 29 de abril, Sofía Asencio pondrá de largo ‘El futuro como trabajo escénico’, un proyecto de investigación para pensar sobre la no linealidad del tiempo. La bailarina y coreógrafa ilicitana, junto a Julia Barbany, diseccionará anatómicamente esta estructura espaciotemporal a la que llamamos teatro antes de que pasen los contenidos. 

En sus propias palabras, “el tiempo, tal y como lo conocemos, con una idea de principio y una direccionalidad, es una arquitectura tan bien diseñada, que parece que nos sostiene, nos da soporte y coherencia, pero hay grietas”. En la propuesta se señalarán las fisuras de aquello que parece sostenernos a fin de intentar fundar otro ritmo posible. 

Al día siguiente, 30 de abril, Asencio impartirá el taller Hacia una forma de sostén radical, donde las personas inscritas aprenderán a habitar la escena desde el aquí y el ahora, asumiendo  la presencia como una forma de responsabilidad. El objetivo es trabajar con el cuerpo en relación con el espacio y pensar el sostenimiento no como una acción, sino como una estructura que permite que algo aparezca. 

En último término, el taller propone atender lo que sostiene como un gesto político y poner el cuerpo en escena para generar espacio, tiempo y presencia. 

Sofía Asencio y la complicidad en la investigación

Entre 1989 y 1993, Asencio estudió danza contemporánea en el Institut del Teatre de Barcelona al tiempo que participaba en la revista musical con las compañías de Tania Doris y Lita Claver La Maña, y en el Music Hall La Belle Epoque. 

Más tarde, trabajó con Vicente Sáez, L’Anonima Imperial, Mudances y Cía. ACTA. En 1998 entró a formar parte del colectivo General Eléctrica. En 2000 creó junto a Tomàs Aragay la Societat Doctor Alonso, compañía escénica y plataforma de investigación y producción de espectáculos en complicidad con otros artistas e investigadores.

Actualmente, participa de las actividades que se llevan a cabo en El Consulado, espacio para las artes vivas situado en la Horta Sud de Valencia.

Lucía Jaén y las cicatrices de la norma

Por su parte, el 13 de mayo, Lucía Jaén dirigirá en La Mutant ‘Casi normales’. La pieza, creada por ella misma, Rocío Pérez y Malén Iturri, es una exploración coreográfica que se pregunta cómo sostener la incomodidad colectiva para llegar a las capas profundas de los cuerpos atravesados por los procesos de normalización.

La creadora fue seleccionada en la última edición del proyecto Turbines, un programa de acompañamiento artístico impulsado por La Mutant, el festival Dansa València y el centro de recursos y mediación para la danza Espai LaGranja.

Como señala la directora de La Mutant, Tatiana Clavel, “la elección de Lucía Jaén ha respondido a la solidez metodológica de su investigación. Percibimos una clara proyección artística y una vinculación intrínseca con marcos teóricos sociológicos contemporáneos. Esta intersección disciplinar es clave para el desarrollo de una personalidad artística diferenciada».

Su proyecto nace como una invitación a abrir la perspectiva y escuchar los discursos y prácticas cuir-feministas, concibiendo la danza como un activador de pensamiento capaz de hacernos «reflexionar con el conflicto que generan las contrariedades de vivir en un mundo dañado», señala Jaén, cuyo trabajo se centra en la investigación coreográfica desde una fuerte implicación sociológica y en una práctica performativa sin formalismos.

En ‘Casi normales’, la creadora plantea al público si la norma es un lugar donde encajar, si nos ampara e indica lo que está bien y lo que está mal. Jaén indaga en las cicatrices que dejan los procesos de normalización en la memoria de la piel y se pregunta qué formas de vida hemos normalizado para evitar el conflicto, pasar desapercibidas y sobrevivir.

“Me descubrí a mí misma performando la persona normal, la hija normal, la amiga normal, la artista normal, por ejemplo, normalizando formas de precarización que había asumido en mi profesión”, desarrolla la artista, quien concluye que todo aquello que repetimos sin cesar genera forma.

Su reflexión la ha llevado a plantearse qué sucedería si cambiásemos ese patrón de repetición en vez de la forma en sí y a partir de ahí generásemos “formas elásticas, grasosas, maleables, blanditas, viscosas”.

Bailarina y coreógrafa, Lucía Jaén trabaja la investigación en danza y las prácticas performativas con mirada feminista y cuir. Vinculada a La Mutant, Espai LaGranja y La Poderosa (España), y con Birca, Godsbanen y Badteatret (Dinamarca), ha trabajado con Taller Placer, Claudia Pagès, Otobong Nkanga, Quim Bigas o Sandra Gómez. En 2020 se graduó del máster Dance and Participation en DDSKS. 

VT